Bueno, pues parece ser que cerramos el blog.
En parte, es un alivio, porque aunque parezca mentira, hay un punto de pudor que hace que me avergüence cada vez que publico un texto escrito por mí y que cualquiera puede leer. La verdad es que, al no haber sido yo nunca aficionada a este tipo de medio de comunicación, no sabía la amplitud de la gama de blogs que existían en la red. Incluso hay gente que hace una selección de lo que considera las noticias más importantes del día y las comenta como si fuera una eminencia en todos los campos... Me da la sensación que esto de poder publicar cosas, genera en algunas personas una especie de delirio de grandeza: "yo me dirijo al mundo." Como si el mundo fuera a perder cinco minutos de su tiempo leyendo lo que, a alguien que se toma demasiado en serio a sí mismo, se le pasa por la cabeza cuando tiene un rato libre.
¿Qué se esconde detrás de alguien que disfruta sabiendo que cualquiera puede acceder a sus iluminaciones mentales?
No sé si es que yo soy excesivamente pudorosa con lo que produce mi cabeza o que existe gente con un punto de exibicionismo mental. De hecho, en parte es divertido. Estás escribiendo , por ejemplo lo que opinas sobre un videojuego y lo haces además introduciendo una crítica que tú, en ese momento y presa de una enajenación mental, consideras de lo más mordaz y acertada. De pronto caes en la cuenta de que cualquiera lo puede leer, criticar, e incluso pensar que es una estupidez y colgarte un comentario destructivo que hunda en la miseria a tu pequeño y frágil ego que, por un mometo se había hinchado, pensando que lo que habías escrito no sólo era lúcido, sino que, incluso era un regalo placentero para el lector desde un punto de vista literario. Ese miedo tiene un punto de adrenalina, incluso puede acercarse al placer que siente un masoquista.
Yo a veces, abría el bolg y pensaba: A ver si alguien de clase me ha mandado a la mierda, vía un comentario virtual...
La verdad es que no me lo he pasado tan mal como pensaba al principio. He de confesar que al empezar la asignatura, me indigné sumamente al saber que era obligatorio abrirse un blog y publicar los pensamientos de una así, a los cuatro vientos. Y la veradad es que desde mi perspectiva ética sigo sin tener muy claro hasta qué punto es lícito obligar a laguien a hacer público lo que piensa. Este requisito de la asignatura me parece, de algún modo, una intromisión en la intimidad de las personas. Además puede existir gente con un gran pánico escénico que se sienta tan intimidada por el hecho de saber que está haciendo público algo que ha producido, que se inhiba hasta el punto de no dar al 100% de sus posibilidades.
De todas maneras, y para mirar el tema blog desde todos los ángulos, me parece que a veces es una gran herramienta de, por ejemplo, intercambio de materiales entre profesionales, o para gente que trabaja de free-lance (periodistas, fotógrafos, artistas...) como soporte para dar a conocer su trabajo. En el ámbito de la educación social, es una manera amena de acercar a las personas las TIC. También puede servir para que un grupo intercambie información y opiniones y se cohesione como tal.
Por otro lado un blog también puede ser un medio de expresión para colectivos cuya visión de la realidad está, por lo general, silencia. Sin embargo, hay tantísima información en la red que, muchas veces, ese objetivo de dar voz a los que no la tienen, cae en saco roto y tiene tan poca incidencia, que es más una ilusión de poder expresarse que una posibilidad real, es decir, que su función tiene algo de efecto placebo: tienes derecho a expresar tu opinión porque tampoco va a tener ninguna repercusión, ni podrá transformar nada.
Pero volviendo a mi experiencia personal, la verdad es que me lo he pasado muy bien, a pesar de las reservas que tenía al principio. Es más, tengo ahora una gran contradicción interna respecto a esto de los blogs, me debato entre el rechazo al exhibicionismo y el placer de escribir ante un público anónimo...
La primera entrada de mi blog, se titulaba "tecnófoba busca terapia" porque mi posicionamiento era muy claro, si tuviera que rehacerlo ahora creo que se llamaría: "tecnófoba, tecnófila, trastorno bipolar? En todo caso necesito terapia"
Pues nada, en principio y hasta que me vuelva a picar el gusanillo exhibicionista, hasta aquí llega mi blog.
Ha sido placentero, muchas garcias al que se haya molestado en leerlo, feliz solsticio de invierno, y como se dice por estas tierras: Urte berri on!!
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